lunes, 30 de mayo de 2016

TODAS LAS VECES QUE SE NOS CAYÓ EL MUNDO

¡Hola! Hoy vengo a pedir disculpas por haber dejado apartado esto de postear canciones y sus respectivas impresiones e historias. Aparte de tener mil cosas que hacer, ando muy ocupado con la inminente publicación en formato físico de mi colección favorita de relatos TODAS LAS VECES QUE SE NOS CAYÓ EL MUNDO. La mayoría de los relatos han surgido de este blog, por lo que tengo que agradecer a todos y todas los que me habéis leído o alentado con vuestros likes y comentarios en alguna de las etapas de este blog. Para que veáis lo muy ilusionado que estoy, os dejo parte de la cubierta del libro, que ya casi casi está lista (y en este caso el casi no es por pura cobardía):
                                           
Me encanta la portada porque representa a Beatriz, uno más de los muchos personajes que van desfilando a lo largo de los cincuenta y algo relatos que componen el libro, pero que quizás es especial porque su historia tiene una ida y un retorno, equilibrando así el pesimismo agobiante de algunos de los capítulos. 
Sin embargo, para presentarles el libro a mis amigos de Facebook, he elegido una de las historias más diferentes y surrealistas. Así que ya sabéis: si os gusta, lo siento :( porque la mayoría no tienen esta forma; y si no os gusta, tendré otra oportunidad de ser leído con el resto de historias :) 
Ahí va. Se titula FE:
Partamos de que el libro de religión nunca fue demasiado amigo mío, no por su contenido, sino por una cuestión meramente académica. Si me dejaron muy claro que los monosílabos no se acentúan,  ¿por qué los libros de religión se empeñaban en ponerle tilde a la ¿fé? ¿Acaso la tilde le da más entidad a la palabra?
Partamos de otra premisa, o suceso. Una especie de coming of age que ahora se ha puesto de moda en inglés, que queda más cool. Asistir a la representación de Waiting for Godot de Samuel Beckett, con dieciocho años, por primera vez separado de las faldas de mi madre, fue la muerte de lo que hasta entonces conocía como literatura clásica.
Desde entonces, me han atraído obsesivamente los diálogos absurdos, en los que los personajes juegan a ganarse, confundirse, y trepar al contrincante con una pizca de locura. Pero la fe sigue careciendo de tilde.
Hablan el Hombre Vuelto Gris Por La Rutina, al que vamos a llamar con el acrónimo HVGPLR, para no perder demasiado tiempo en él, y la Mujer Vuelta Gris Por La Rutina (MVGPLR, por idénticas razones). Comienza la función:
HVGPLR: ¿Me prestas un euro?
MVGPLR: ¿Otra vez?
HVGPLR: Mañana te pago todo lo que te debo.
MVGPLR: Mañana es sábado.
MVGPLR: ¿Por qué no vas al bar? El café de la máquina es asqueroso.
HVGPLR: No me gusta Emilio. No te mira cuando te atiende.
MVGPLR: ¿Qué más te da? Tú sólo quieres café.
HVGPLR: De la máquina.
MVGPLR: ¿Cómo?
HVGPLR: ¡Dios!
MVGPLR: ¿Dónde?
HVGPLR: ¿Dónde quién?
MVGPLR: ¡Dios!!!!!!
HVGPLR: Te devuelvo el euro, viene el jefe.
MVGPLR: Guárdatelo.
HVGPLR: ¡No!!!!
Jefe: ¿Habéis terminado los informes?
MVGPLR y HVGPLR al unísono: No.
Jefe: ¿Por qué?
MVGPLR: Porque HVGPLR ha visto a Dios.
HVGPLR: Tonta.
MVGPLR: Se lo iba a beber, pero como venía usted...
Jefe: ¿A quién?
MVGPLR: A Dios, a quién iba a ser.
HVGPLR: Está enajenada. Despídala.
MVGPLR: ¿Y quién te va a pagar los Dioses que me debes?
HVGPLR: Ya me buscaré otro vicio.
Jefe: ¿Qué hace con el sueldo, HVGPLR?
MVGPLR: Beberse a Dios.
HVGPLR: ¡Ay, mi madre!
MVGPLR: ¿No eras huérfano?
HVGPLR: Jefe, cámbieme de mesa. No la aguanto más.
Jefe: Venga, sigan trabajando.
Jefe desaparece y MVGPLR le lanza el euro a HVGPLR.
MVGPLR: Tu mujer te tiene hambriento. Bébetelo.
HVGPLR se levanta y se sirve un café de la máquina.
MVGPLR: ¿A qué sabe Dios?
HVGPLR: A fe.
MVGPLR: Por eso tomas tantos, ¿no?
HVGPLR: Sí.
MVGPLR: Para creer en tu mujer. Para creer que ha cambiado. ¿Cuánto vas a esperar a que cambie?
HVGPLR: Y tú que sabes tanto de dioses y cafés, ¿sabes qué hace Dios con el demonio?
MVGPLR: Depende de la cafeína que lleve.
HVGPLR: Veamos. 
HVGPLR derrama la mitad de su café en la cabeza de MVGPLR. HVGPLR (arrepentido) mira con miedo a MVGPLR, que se ha levantado de su asiento, azorada primero, enfurecida después, al menos a ojos de HVGPLR. HVGPLR se queda quieto, temiendo la venganza de MVGPLR.
Nada más lejos de la realidad. MVGPLR, que se ha bebido a Dios a través del cuero cabelludo, ha reaccionado llena de fe, y se ha desquitado robándole a HVGPLR, el beso más largo, grande y hermoso de la historia,  casi superando al de Audrey Hepburn y George Peppard en Desayuno con Diamantes.
Ya ves. Mucho absurdo, mucho surrealismo, mucho Beckett, y mucho Lorca, pero siempre me quedo como aspirante a viajero de un tranvía llamado deseo.

Este relato también tuvo su canción-origen; se trató de SCARE AWAY THE DARK (ESPANTA LA OSCURIDAD) de Passenger, más conocido por su tema LET HER GO. 
                                   

Gracias de nuevo a todos y todas las que me habéis apoyado, y recordad que en ningún momento me he sentido ni me siento escritor profesional, sino un aficionado más que busca la emoción con la palabra. 

sábado, 21 de mayo de 2016

SEND MY LOVE: Adele

Cuando hacemos un largo viaje en coche, suelo escuchar al completo el disco de Adele (25) unas dos o tres veces, lo cual, pensándolo fríamente, podría ser un martirio para mi hijo que siempre es mi acompañante. La verdad es que no tengo antena, y atravesar La Mancha, donde no hay quien coja emisora que no sea Radio María, resulta mucho más ameno en compañía de Adele. Para aliviar su aburrimiento, pobretico mío, suele pedirme que evalúe todas las canciones, vista (y oída) mi pasión por el álbum. La 5, 8, 9, y 10 se llevan una matrícula de honor. El resto entre un nueve y un diez. Excepto una sola a la que otorgo un raquítico siete: SEND MY LOVE (TO YOUR NEW LOVER). Debe ser que como crítico musical sigo adoleciendo de olfato o debe ser que Adele está empeñada en demostrar su lado más maduro*.
*Se entiende por madurez la aceptación de la realidad y el tono menos trágico y más sereno que se adopta en la aceptación de tal realidad.                           
Así que ha sido esta canción la que Adele ha elegido para seguir promocionando 25, después de Hello y When we were young. Y se ve que me equivoco en infravalorar la canción (si es que un siete es mala nota) leyendo a expertos como Alex Kritselis, de Bustle, que valoran la canción por:
- El toque más que reconocible de sus coautores (Max Martin y Shellback) los mismos que el 1989 de Taylor Swift, y de ahí ese resurgimiento aplaudido de la mujer que se despoja de todas sus ataduras y recuerdos, de sus quiero-pero-no-puedos, y por fin es capaz de gritar a los cuatro vientos: ¡qué bien que te fuiste!
- Y por su comparación con Someone like You, en donde Adele aún está llena de pasado, de no avanzo sin ti, mientras que aquí canta con cordura, tan limpia de toxicidad que es capaz de utilizar un tono irónico, jocoso y feliz del que hace gala en los conciertos. 
Lo que Adele viene a decirnos en definitiva con esta pretendida madurez, es que un amor puede inspirar cosas tan geniales como SET FIRE TO THE RAIN, o SOMEONE LIKE YOU, pero el dolor que origina, nunca, jamás, vale la pena. Por eso, mándale mi amor (a tu nueva amante, claro).



SEND MY LOVE TO YOUR NEW LOVER
ENVÍALE MI AMOR A TU NUEVA AMANTE
THIS WAS ALL YOU
ESTO FUE TODO POR TI
NONE OF IT ME
YO NO HICE NADA
YOU PUT YOUR HANDS ALL OVER MY BODY
PUSISTE TUS MANOS POR TODO MI CUERPO
AND TOLD ME
Y ME LO DIJISTE,
YOU TOLD ME YOU WERE READY FOR THE BIG ONE,
ME DIJISTE QUE ESTABAS LISTO PARA EL GRANDE,
FOR THE BIG JUMP,
PARA EL GRAN SALTO,  (para volar solo)
I'D BE YOUR LAST LOVE EVERLASTING
QUE YO SERÍA TU AMOR ÚLTIMO PARA SIEMPRE,
YOU AND ME
TÚ Y YO,
THAT WAS WHAT YOU TOLD ME
ESO FUE LO QUE ME DIJISTE,
I'M GIVING YOU UP
YO YA TE ESTOY OLVIDANDO,
I'VE FORGIVEN IT ALL,
LO HE PERDONADO TODO,
YOU SET ME FREE,
ME DEJASTE MARCHAR,
SEND MY LOVE TO YOUR NEW LOVER,
ENVÍALE MI AMOR A TU NUEVA AMANTE,
TREAT HER BETTER,
TRÁTALA MEJOR,
WE'VE GOTTA LET GO OF ALL OUR GHOSTS,
TENEMOS QUE DEJAR MARCHAR TODOS NUESTROS FANTASMAS,
WE BOTH KNOW WE AIN'T KIDS ANY MORE,
AMBOS SABEMOS QUE YA NO SOMOS NIÑOS,
SEND MY LOVE TO YOUR NEW LOVER,
ENVÍALE MI AMOR A TU NUEVA AMANTE,
TREAT HER BETTER,
TRÁTALA MEJOR,
WE'VE GOTTA LET GO OF ALL OUR GHOSTS,
TENEMOS QUE DEJAR MARCHAR TODOS NUESTROS FANTASMAS,
WE BOTH KNOW WE AIN'T KIDS ANY MORE,
AMBOS SABEMOS QUE YA NO SOMOS NIÑOS,
IF YOU ARE READY, IF YOU ARE READY, IF YOU ARE READY, I AM READY,
SI ESTÁS LISTO, SI ESTÁS LISTO, SI ESTÁS LISTO, YO ESTOY LISTA,
SEND MY LOVE TO YOUR NEW LOVER,
ENVÍALE MI AMOR A TU NUEVA AMANTE,
TREAT HER BETTER,
TRÁTALA MEJOR,
WE'VE GOTTA LET GO OF ALL OUR GHOSTS,
TENEMOS QUE DEJAR MARCHAR TODOS NUESTROS FANTASMAS,
WE BOTH KNOW WE AIN'T KIDS ANY MORE,
AMBOS SABEMOS QUE YA NO SOMOS NIÑOS,
IF YOU ARE READY, IF YOU ARE READY,
WE BOTH KNOW WE AIN'T KIDS ANY MORE,
NO, WE AIN'T KIDS ANY MORE,
NO, YA NO SOMOS NIÑOS,
I'M GIVING YOU UP
YO YA TE ESTOY OLVIDANDO,
I'VE FORGIVEN IT ALL,
LO HE PERDONADO TODO,
YOU SET ME FREE,
ME DEJASTE MARCHAR,
SEND MY LOVE TO YOUR NEW LOVER,
ENVÍALE MI AMOR A TU NUEVA AMANTE,
TREAT HER BETTER,
TRÁTALA MEJOR,
WE'VE GOTTA LET GO OF ALL OUR GHOSTS,
TENEMOS QUE DEJAR MARCHAR TODOS NUESTROS FANTASMAS,
WE BOTH KNOW WE AIN'T KIDS ANY MORE,
AMBOS SABEMOS QUE YA NO SOMOS NIÑOS,
IF YOU ARE READY, IF YOU ARE READY, IF YOU ARE READY, 
ARE YOU READY?
¿ESTÁS LISTO?
WE'VE GOTTA LET GO OF ALL OUR GHOSTS,
TENEMOS QUE DEJAR MARCHAR TODOS NUESTROS FANTASMAS,
WE BOTH KNOW WE AIN'T KIDS ANY MORE,
AMBOS SABEMOS QUE YA NO SOMOS NIÑOS,
IF YOU ARE READY, IF YOU ARE READY, IF YOU ARE READY, 
ARE YOU READY?
¿ESTÁS LISTO?
WE'VE GOTTA LET GO OF ALL OUR GHOSTS,
TENEMOS QUE DEJAR MARCHAR TODOS NUESTROS FANTASMAS,
WE BOTH KNOW WE AIN'T KIDS ANY MORE,
AMBOS SABEMOS QUE YA NO SOMOS NIÑOS,
                                   


QUE YA NO SOMOS NIÑOS.
Me dices. Pues no me vuelvas a llamar. No me vuelvas a contar. Olvídame primero para que yo pueda olvidarte. Yo no quiero ser tu amiga. Creo que es una mala jugarreta esto de guardarme en el bolsillo por si acaso. Que ya no somos niños, pero a mí me sigues doliendo en el mismo sitio. Crees que soy agua. Me metes en recipientes diferentes para que me adapte a ellos según tus conveniencias. Pero yo ya no quiero. Yo no quiero. Vas a ir. Quieres que me alegre de todos esos éxitos que yo no entiendo. Y podría decirte que de verdad me encantan. Que ahora puedes decirlo vía facebook. No sólo que me gustan. Sino que también me encantan. De verdad que me encantan. De verdad que me alegro. De todas esas cosas importantes que haces. Que viajes por todo el mundo. Que te paguen las facturas del hotel. Que tengas dos másteres y un doctorado. Que lo expliques todo de puta madre con tu puntero y tu proyector. Que te aplaudan al acabar. Que dediques diez minutos a dudas y preguntas que tú resolverás con tu magnífico inglés r.p. Que todos compren tus libros online. De verdad que me encantan todas esas cosas importantes. Pero que me digas que has vendido la casa del pueblo. La misma que tenía un patio. El mismo que tenía un naranjo. El mismo que daba naranjas en septiembre con ese sabor tan dulce que parecía habíamos heredado la confitería de Manuela al morir, cómo quieres que te dé like. Cómo lo hago, con qué vergüenza, con qué dedo, ¿con qué avaricia lo hago? Sabías tan dulce, con los cítricos chorritos torrenteros surcándote la comisura de tus comisuras. Cómo le haces esto al recuerdo. 
Y que me comporte como una adulta, me dices. Cómo te atreves. Tú con esa excusa de no olvidarme nunca me hablas de tus gentes, de tus hazañas y tus amores. Pero tú cómo te atreves. Después de saber que ya no tendría más septiembres de naranjos a tu lado, vienes a hablarme de tu nueva chica. Que me lo cuentas con la plena convicción de que ambos somos ya adultos. Quieres que te felicite también por ello. No, idiota. No. Voy a sincerarme y te diré que la detesto. Que la odio tanto que os tiraría a ambos una bola de barro en la cara. Pero tranquilo, no lo haré. Somos adultos. 
Nadie puede prohibirme los malos deseos. Querría darle una manzana envenenada, de esas otras que ya no crecerán en tu patio. Que nadie la despertara con un beso. Tú tampoco. Verla muerta. Pum, pum. Muerta. Como tú. ¿Lo visualizas? Ha sido fácil. Ahora no podrás decir que es mucho más adulta que yo. La odio. Pero fíjate. No le he hecho nada. Y a ti tampoco. Sólo escribiros toda esta basura. 
Mejor me mato yo, ¿verdad? Pum pum pum. Muerta. Ya está. 







SÍNDROME DE LEVITACIÓN

La nocturna siempre ha sido la peor versión de ti. Las últimas noches -todas- yo diría que las últimas dieciséis noches exceptuando el sábado pasado cuando estuvimos bebiendo esa botella de vodka que no sabíamos que guardábamos, han sido un auténtico infierno. Y creo que he dado la talla justo hasta hoy cuando reivindico mi ego antes de marcharme, porque en la peor versión de ti yo no quepo y me he limitado a ser un mero espectador. De eso se trata; dar la talla me supone quedarme callado y expectante ante tu espectáculo nocturno y aceptar esa peor versión de ti como si no quedara otra. 
Acabo de abrir los ojos y la intensidad de la luz que entra por la persiana no deja lugar a dudas. Son más de las doce del mediodía. Tú estás durmiendo, yo me he dormido, mi cabeza está a punto de estallar y hoy no va a haber dios que venga a cocinar por nosotros. Ojalá pudiéramos poner un poco de orden en todo esto, acostarnos siempre a la misma hora, y, si quieres, sólo si quieres, separar la cama para que no te atormente ese terremoto que dices provoco en tu tímpano al darme la vuelta, mira que yo intento quedarme quietecito, pero a veces es inevitable, ya sabes, cuando te quedas bocarriba, con la boca tan abierta, a veces me he atrevido a mirarte desde mi posición de cabeza-almohada, no es agradable verte así, lo confieso, no transmites serenidad ni mucho menos felicidad, tienes el gesto contrariado, la escotadura y el cigomático contraídos, se nota que no te relajas, tus párpados a punto de explotar en vigilia y culparme a mí por estar espiándote desde tan estratégica posición. Si me descubrieras yo me defendería con la verdad por delante, que siempre es el mejor escudo antimisiles: roncabas muy fuerte, a lo que tú sólo podrías contestar con un tímido mentira que más o menos viene a significar, es cierto, roncaba como una cerda, a pesar de que mi sueño es muy ligero, soñaba con esas cosas horribles, ya sabes, las que no me van a dejar en paz jamás, y de paso, sí, lo confieso, roncaba como una cerda, necesito agua porque se me ha secado la boca de tanto tenerla abierta. Yo te diría no te preocupes, acariciándote la espalda, o la nuca, pero al quedarme dormido mis manos y mis brazos te pesarían demasiado y tratarías de deshacerte de ellos en ese absurdo intento de tu inconsciente de culparme a mí de tu síndrome. Por eso últimamente me limito a dar la talla, ya sabes, quedarme en el extremo de la cama y dejar que se te pasen los síndromes. Y jode. No veas cómo jode. 
Pues no creas que es sencillo. El martes te diste cuenta de que no había ni un solo par de calcetines limpios por toda la casa. Mujer, mañana mismo pongo una lavadora de calcetines para que no te vayas a la cama sin ellos, más que nada porque cuando empiezas con ese síndrome, las uñas de tus pies atacan a tus piernas sin compasión, y mira cómo se nos puso la sábana. Las manchas de sangre no salen, ni con Kalia Oxiaction. Querría preguntarte qué soñabas entonces, que tanto daño te hacías, pero tú ya te has rendido después del informe del médico ese, no quieres segundas opiniones ni nada, aceptas que tu inconsciente es un monstruo que va a ir controlando tu vida poco a poco. Hasta matarte, me dices. Y ahí es cuando me viene a mí el mayor desasosiego. Me da miedo de que me culpen a mí de que yo te pongo la mano encima. Fíjate el otro día en urgencias cómo me miraba la enfermera. No sabes cómo detesto esa injusta mirada acusatoria. Y es que no nos quedó otra más que salir corriendo al médico, no sabíamos en qué parte de tu cabecita loca te habías dado el golpe, y tú no parabas de llorar, ahora comprendo que del susto, porque sí es cierto que nunca te habías elevado tanto, tanto tanto que te diste contra el techo, y desde allí me suplicabas que te bajara, mirándome con esa cara de espanto, y a mí me costó una eternidad hacerte callar, decirte que recordaras lo que el médico nos dijo, que esperaras a que el efecto parase, y que poco a poco irías recuperando el efecto de la gravedad, que en el momento del momento lo peor es oponer resistencia a esa puta levitación, que hay que adaptarse a ella como si le estuvieras diciendo al inconsciente, ¿ya estás aquí otra vez? ¡No me das miedo, hijo de puta! Pero yo sé que cuesta. Cuando quiero reaccionar, el espectáculo ya ha comenzado y yo no puedo hacer nada (dar la talla): primero ver cómo empiezas a subir los pies, como si alguien te tirara con una cuerda desde los tobillos, la última es la cabeza, y hasta que tu cuerpo se alinea, da miedo verte con la cabeza a ras de la cama y los pies colgados de algo que no vemos. No puedo evitar acordarme de cerdos colgados de algo para convertirlos en jamones. Pero lo del otro día fue una gran putada: levitaste tan alto que te diste contra el techo y pasó por lo menos media hora hasta que bajaste. Yo recordé lo que había leído en el foro ese de tragados por el inconsciente y como calculé que iba para rato, cogí la escalera de mano para acompañarte con mis manos allí arriba, pues dicen que hay que hablarle al monstruo de tú a tú, aunque tú no le hablabas, sólo le gritabas, después de darte de bruces contra el techo.
                                   


La visión de tu pelo largo como si fueran tentáculos suspendidos en la nada de un cefalópodo te produce horror, o algo más allá del horror, y no te lo puedo negar yo como espectador dando la talla, así que por eso supongo el miércoles por la tarde te rapaste el pelo al menos uno. Otro de los horrores son tus pechos aplastándosete contra el gotelé del techo, y me comentaste lo aún más horroroso de esa sensación de tus pezones rozando las palomitas de maíz del allá arriba. Así que por eso supongo te amputaste los dos pechos el jueves de madrugada. Y el peor de los horrores es el olor, el olor a nada que traen tus expediciones de allí arriba. Yo les pregunto a las chicas del foro, las de tragados por el inconsciente. Son sinceras y no me dicen nada acerca del olor. Dicen que pregunte a un médico, tan positivas ellas, si las vieras, siempre tan cumplidoras y atentas, a veces sueño con que tú fueras una de ellas y no esa versión nocturna de ti misma. A veces incluso sueño que me enamoro de una de ellas y te dejo a ti volando paralela al techo de nuestra habitación. Y te olvido para siempre. Y te expulso para siempre de mis sueños y los tuyos.  A veces sueño también con que ese síndrome de levitación escampase por fin de ti y de mí, que duermes entregada a Morfeo, con la paz de un bebé, que ya no roncas de esa manera tan despierta con la boca tan abierta que se te dibujan hilos blancos entre tus incisivos y caninos. A veces sueño con que la gravedad es letal también contigo. Sueño con que el médico da por extinguida esa enfermedad llamada síndrome de levitación que sólo nuestra imaginación fue capaz de construir. Sueño, incluso deseo, que tampoco tengas cáncer. Pero eso ya es mucho pedir. 
                                             
                      
Esta canción pertenece al álbum Loma Vista, de la banda californiana indie rock Family of the Year. La canción se ha ido popularizando en muchos países del mundo por diversos motivos (series, covers o anuncios). En el caso de España, fue un anuncio de McDonald's el que nos lo presentó. 

viernes, 20 de mayo de 2016

LAS GANAS: Dani Martín

20 de mayo de 2016. Hoy Dani Martín estrena su nuevo single LAS GANAS. La primera vez que puedas escucharlo será en ANDA YA, de Los 40 Principales, aunque ya en su cuenta de Twitter ha dejado varios teasers con sus acordes de guitarra. También ha posteado la portada que queda muy vintage:
                                  

La primera vez que habló de la canción fue también en esa red social, y lo hizo como un juego de ahorcado para adivinar el título de la canción. No ha publicado nada desde el éxito de su disco Dani Martín en 2013, con canciones inolvidables como Cero. Guardo un grato recuerdo de aquella canción, no sólo por lo musical, sino también porque me sirvió de inspiración para el 50% de un relato que escribí a medias con María Eugenia Marínez y que todavía se puede leer AQUÍ .
De su nueva canción sabemos que ha sido grabada en el mítico Abbey Road en Londres. Estaremos atentos, pues es la primera vez que apuesto por una mejor canción sin haberla escuchado aún. No sé, un presentimiento. O Dani Martín, simplemente. 

miércoles, 18 de mayo de 2016

SUTURA (CONOR MAYNARD+ANTH)

El primer punto de sutura lo habría necesitado al darme cuenta de que a ti todo te salía bien excepto yo. El segundo al darme cuenta de que a mí todo me salía mal excepto tú. 
El tercer punto de sutura lo rechacé al darme cuenta de que en verdad me gustaba recordar tus manos sucias sobre mi sangre. Porque siempre fuiste un recuerdo tan sucio como hermoso. Y yo un charco de memorias episódicas recordando que a los cuatro me tiraste arena en los ojos, y a los cinco hierba arrancada de raíz, y a los ocho la rubeola, y a los once me vengué haciéndote sangre en los labios, y a los trece me lanzaste el primer beso, y a los quince me vengué con otro beso. Y a los quince te fuiste, y a los dieciséis volviste. A los diecisiete me dejaste, y a los dieciocho yo no estaba. Cuando teníamos veinte ya no pasó nada, y a los veintiuno tampoco. Fue entonces cuando llegó el cuarto punto de sutura que no quería que nadie me pusiera. 
Tuve miedo de que otra voz pronunciara mi nombre. Tuve miedo de que la misma caricia se repitiera por mi espalda con una mano que no fuera tuya. Tuve miedo de otros labios en mis labios. Tuve miedo de otra piel en la misma oscuridad. Tuve miedo de una distribución distinta de tu galaxia de lunares. Tuve miedo de los mismos nombres para hijos diferentes. Tuve miedo de los puntos de sutura que no fueran de los hilos de tu boca. No me puse ninguno. Por eso todavía tu sangre respira por mi herida. 


Ya sabes que la canción de STITCHES es de Shawn Mendes, pero en esta ocasión he elegido la voz de Conor Maynard del que te he hablado en ocasiones. Puedes disfrutar de sus covers junto a Anth (el que rapea) tanto en Soundcloud como en Youtube. Apuesto a que te gustan, como en esta magistral reproducción de FADED, de Alan Walker. 

Anth y Conor  también remezclan las mejores canciones del momento:
THIS IS WHAT YOU CAME FOR, de Calvin Harris y Rihanna:



CLOSE, de Nick Jonas y Tove Lo