sábado, 30 de marzo de 2013

IMPOSSIBLE: James Arthur

Letra de la canción Impossible de James Arthur

I remember years ago- Recuerdo que hace años...
someone told me I should take caution- alguien me dijo que tuviera cuidado
when it comes to love- cuando hay amor de por medio
I did- y tuve cuidado
And you were strong and I was not- y tú eras fuerte, y yo no
My illusion, my mistake, I forgot, I did- mi ilusión, mi error, se me olvidó, sí...
And now when all is done- y ahora que no hay remedio
There is nothing to say- no hay nada que decir
You have gone- te has ido
and so effortlessly- y con tan poco esfuerzo
You have won- has ganado
You can go ahead, tell them- puedes seguir adelante, díselo (a los que me advertían)
all I know now- cuéntales todo lo que yo sé ahora
shout it from the roof tops- grítalo desde encima de los tejados
write it on the sky line- escríbelo en el horizonte
all we had is gone now- que todo lo que teníamos se ha terminado ya
tell them I was happy- diles que yo era feliz
and my heart is broken- y que mi corazón está roto
all the scars are open- que todas las heridas están abiertas
tell them what I hoped would be- diles que lo que yo esperaba, sería...
impossible (x4)- imposible (x4)
Falling out of love is hard- desenamorarse es duro
falling for betrayal is worse- pero hacerlo por traición es aún peor...
broken trust and broken hearts- confianza y corazones rotos...
I know, I know- yo sé, yo sé que...
thinking all you need is there- pensar que todo lo que necesitas está ahí
buiding faith on love and words- basar la fe en el amor y en las palabras,
empty promises will wear I know, I know- las promesas vacías se disiparán, lo sé, lo sé
and now when all is gone- y ahora que todo ha acabado
there is nothing to say- no hay nada que decir
and if you are done with embarrassing me- y si ya has terminado de avergonzarme
on your own you can go ahead- ya te puedes ir tú sola...

 
Esta canción podría ir en la entrada VERSIONES, porque no es de James Arthur, sino de Shontelle, pero puedes tú elegir quién la convierte en una verdadera canción...

        A?


                                                 o B?
¿Es la canción o es el cantante? A mí me gustan los dos, pero el éxito se lo ha llevado él.
James Arthur fue el ganador en 2012 del X-Factor británico y su primer hit ha sido la canción que él mismo interpretó durante el concurso; te dejo una vez más con su canción y cómo la interpretó durante el concurso. Formidable.
 



 
¿Cuándo te vas?

¿Cuándo te vas? Así acababa la historia que su madre le repitió una y otra vez a Enrique para que entendiera el abandono de su padre. Entrado en años, Enrique, que sólo había heredado el nombre de su padre, sintió en su piel aquello que en la tele llamaban crisis. Su mujer, Vanesa, de la que nadie hablaba bien en el pueblo, lo acompañó en sus despreocupadas firmas de hipoteca en la sierra, más hipoteca en un barrio surgido de la nada en Madrid, más préstamo de muebles y Audi, y colaboró con algún trabajo espontáneo, y un abusivo uso de la tarjeta de crédito de cinco mil euros, que parecía no gastarse jamás. Enrique, tan trabajador él, se vio incluido en un ere contra el que gritó, pataleó, silbó, y perdió. Y en poco tiempo vendió su Audi, le quitaron el chalé de la sierra, y finalmente salió a hurtadillas de su piso antes de que el juez se presentara en casa, pues Vanesa no tenía más ganas de luchar, ni de que la viera la vecina, con la que había compartido tardes de crédito. La mujer, que echaba de menos su visita semanal a Mango, llevaba más de un año con un humor de perros, pero decidió no unirse a los que amargaron la vida del pobre Enrique, y, justo la noche anterior a que perdieran el lecho donde dormían, decidió volver a hacer el amor con su marido, para tranquilizarlo. Después de un rato de gemidos y posiciones casi contenidas, Enrique se quedó mirando el techo, y Vanesa permaneció a su lado, acariciándole los pelos del pecho.

- Amor, en el pueblo la vida no es ya como la recuerdas. Todo el mundo va a su rollo, y nadie va a estar pendiente de ti.



- ¿Tú crees?

- Claro que sí.

Y así Enrique volvió al pueblo, donde la gente ya no te espiaba desde las cortinas, y no todo el mundo lo paraba en la calle a preguntarle y tú de quién eres, y no todo el mundo se extrañaba de que tras cinco años de matrimonio, aún no habían concebido un hijo, Vanesa y él.

- ¿Ves? Hasta podemos abrir las ventanas que dan a la calle y nadie nos mira.
- Quizás lleves razón.
Y Enrique volvió a sonreír con el desayuno de su madre, los arrumacos de Vanesa, y las conversaciones paralelas e incoherentes de suegra y nuera. Y Enrique se olvidó por fin de que tenía que cerrar las ventanas, para que nadie lo mirase, ni lo reconociera. Y abrió tanto las ventanas, que una mañana se le escapó el beso que le dedicó a Vanesa. Y acordó con Vanesa ir a recuperarlo: él iría calle arriba, y ella iría calle abajo, y volverían a encontrarse en la casa de su madre... alguno recuperaría el beso, porque podrían ser desahuciados, pero Enrique no permitiría perder un beso.
Así que Enrique subió la calle tras el beso, y saludó casi sin pararse a algunos compañeros de instituto: obreros en paro que habían vuelto a casa de sus padres, ingenieros que regresaban por Navidad de Alemania, deslucidos por el tiempo unos, y reinventados por el gimnasio otros; Enrique saludó sin detenerse, porque nadie entendería que  buscaba un beso, a viejas que siempre habían sido viejas, y se habían quedado petrificadas en el tiempo, a hombres que habían fumado durante años en el bar y ahora fumaban en la esquina, a su padre, ése que nunca le hablaba, y seguía paseando por la calle, y con el que cruzaba miradas desafiantes. Enrique andaba tan desesperado, que casi le pregunta a su padre... oiga, ¿ha visto usted un beso por aquí? pero continuó, y justo al doblar la esquina se topó con el hombre del pueblo que más tierna y constantemente lo miraba en su niñez. Enrique se miró, lo miró, volvió a mirarse y descubrió su imagen futura en el hombre de la mirada tierna y constante. Toma, es lo que andabas buscando. Su padre, el de verdad, le devolvió el beso que andaba buscando, y Enrique volvió feliz a casa.
- Vanesa, ¿ya has vuelto?
- En realidad, no he ido.
- ¿No acordamos buscar el beso los dos?
- Sí, pero justo antes de irme, me encontré con alguien...
-Yo también me encontré con mucha gente, Vanesa, pero no me detuve, porque el beso era lo más importante.
Enrique sonrió al percibir el vientre hinchado de Vanesa, abrió la mano, y sopló fuertemente al beso para que volara calle abajo. Yo te quiero a ti, exclamó Vanesa. 
Podría haberle dicho a Vanesa que se subiera al tejado a anunciar su traición, que todo el pueblo se enterara, que lo gritase en todas las direcciones, que él la quiso de verdad, que no perdonaría la traición, que no, que no...
Enrique, callado y sonriente, acariciando por primera y última vez el hijo que Vanesa esperaba,  entendió el pasado y el futuro, tan repetidos, tan cíclicos como aquel pueblo, tan imposibles de cambiar, tan imposible era no volver a errar, tan imposible no ser la víctima de una promesa incumplida, tan imposible era deshacerte de leyendas heredadas, tan incapaz de comprender su dolor, tan cansado de correr tras el beso... tan imposible, tan imposible, tan imposible era de entender...
Después de entender la imposibilidad del perdón, Enrique contestó a Vanesa con una pregunta...¿cuándo te vas?

 



 Y como el éxito le llegó deprisa, apenas sin tiempo para lanzar un clip, el otro día me encontré con el vídeo oficial de la que ya es la tercera canción más visitada de este blog.


                                  
 
 
7-11-13
Imposible, o casi era que cuando James Arthur sacara canción propia, superara su primer éxito. El chico lo intenta, pero este es el resultado, por  mucho que los 40 le den publicidad por el hecho de que estará presente en los Premios 40 que este año se celebran el 12 de diciembre...You're Nobody Till Somebody Loves You (ni el titulo aprueba... no eres nadie hasta que alguien te quiere)
 
 

4 comentarios:

  1. Tu dulce melancolia inunda mi mundo. Triste despertar a la büsqueda de un beso. Maravillosamente expredado. Suavizas la canción con tu relato. Es genial

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  2. Hola!!
    Tienes un premio en mi blog! ^^
    http://morsinamore.blogspot.mx/2013/04/algunas-cosillas.html

    espero que te agrade ^^
    Saludos!!

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  3. Agradecido, por comentarios y premio!!

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  4. La terminé, me gustó, me dolió, como duelen las rupturas, las evasivas, las salidas de emergencia por la puerta trasera, y me dejo de regalo esta palabra: valor. No la rudeza del que se sabe fuerte y hace la pregunta con que terminan las dos historias, ni el temor de quien se esconde tras la culpa y la traición. El valor que me regala tu entrada trata de "escribir en el horizonte" en qué consisten nuestros juegos, qué estamos dispuestos a perder y qué ganamos. Enrique es el gran perdedor de la historia por partida doble: perdió a dos padres y la posibilidad de conocer a una madre distinta, perdió a su esposa y abandonó a un posible hijo que quizás el otro tampoco quiera. Hay traiciones que dejan huellas, otras no tantas. ¿Cuánto puede resistir el amor?

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